Simplifica tu vida

martes, 30 de junio de 2009


Hoy tras una charla con Enrique, que me ha animado a hacerlo, he decidido escribir unas breves líneas sobre lo que significa para mí “simplificar la vida”.
Básicamente, para mi es desprenderse de todo lo material, que no nos es necesario al cien por cien, que no es fundamental, para poder avanzar, para desarrollarnos. Es fomentar el desapego a lo inútil.
Creo, desde mi humilde opinión, que debemos quitarnos de encima cosas que nos estorban para poder adquirir nuevas perspectivas en la vida.
Y no solo hablo de lo material, sino también de lo inmaterial, de esos recuerdos que no nos permiten avanzar espiritualmente, de esos sueños ya caducos (hay que tener sueños, pero estos deben ir evolucionando al paso que le marquemos nosotros), de esas ideas que cuadriculan nuestra mente ¡seamos flexibles!
O diciéndolo de otra forma, para llenar la taza, primero hay que vaciarla.
Me dirás ¿por qué demonios escribe hoy sobre este tema?
Pues en eso me encontraba yo esta tarde, ocupado en vaciar no la taza, sino la vajilla completa, dado que estoy intentando simplificar al máximo mi vida, y para ello la limpieza de objetos innecesarios se ha convertido en una prioridad, cuando parlé con el señor Miralda y me indico la posibilidad de hablar del tema.
Te he de decir que todo esto comenzó cuando leí algo que se me quedó grabado en mi disco duro de una forma impactante:
“Todo lo que no uses en los próximos seis meses, en más de un 95% de las ocasiones, no lo usarás en resto de tu vida” y yo me pregunté: ¿Qué demonios hago con todo lo que tengo almacenado en el trastero?
Todos tenemos en casa cientos de objetos de la afamada marca “Porsi” ¿recuerdas su slogan? “No lo tires “porsi” algún día te hace falta”, pues bien, esta frase deberíamos desterrarla al reino del olvido de una vez…
Esa frase que me marcó, nos está diciendo claramente que todos los cacharros, ropa, enseres, que tienes allí almacenados solo los usaras como máximo con un 5% de probabilidad. ¿te compensa tenerlo guardado? A mí, desde luego que no.
En nuestro camino del éxito, debemos llevar las alforjas lo más ligeras posibles, de esa forma conseguiremos afrontar los obstáculos de mejor manera, con mayor agilidad y aunque parezca extraño este planteamiento, te he de decir que yo ya dejé de ser chamarilero hace tiempo, y me va muy bien.
No quiero mirar a nadie, pero tengo muy cerca de mí a algunos, incluso alguno con el síndrome de Diogenes, pero estaros tranquilos, no daré nombres, ¡al menos por esta vez!
Me costó dar este paso, pero que mucho, pues toda mi vida había estado almacenando todo tipo de objetos, pero te he de decir que ahora la sensación interior es realmente placentera, la libertad en mayúsculas, te abraza con más fuerza.
Decía Henry David Thoreau “Un hombre es rico por las cosas de las que sabe prescindir”, y en eso ando yo, intentando acabar de prescindir de lo máximo posible.
Entre las sensaciones que he conseguido ganar para mi vida una es la de haber bajado mi nivel de estrés, había veces que me agobiaba el ver muchos objetos alrededor mío, gane espacio en casa, los muebles “visten” más tras la transformación, ¡mi vida puede bailar con más alegría!
El minimalismo práctico posiblemente nos dejará con menos cosas, pero seguramente con las mejores y desde luego con mucha más satisfacción. Si conseguimos la fórmula de esfuerzo y orden que nos funcione, tendremos un menor estrés visual y psicológico, y el camino estará más libre, para afrontar nuestros retos.
Al liberarte de lo que no usas puedes crear bienestar si lo donas a ONGs, iglesias (o sitios de culto de cualquier religión), así te aseguras que la ropa, libros, juguetes, etc. terminarán en las manos de alguien que le dará un mejor uso, lo que a ti te sobra puede ser fundamental para otra persona.
Espero haberte ayudado con estas líneas a tomar la decisión de simplificar tu vida ¡Anímate!

Yes, we can!!

domingo, 28 de junio de 2009

Esta potente frase (para los que no dominan la lengua de Shakespeare, ponemos en marcha el traductor simultaneo: ¡Podemos!), que te sonará bastante, has sido usada recientemente, para insuflar esperanza al electorado norteamericano, como signo de autoconfianza.
¡Y vaya si lo consiguió! El señor Obama pasó de estar fuera en las encuestas de su propio partido – donde parecía que iba a arrasar Hilary Clinton - a acabar saliendo elegido presidente de Estados Unidos.
Gran parte de culpa de su triunfo, lo tuvo su frase, su slogan y sobre todo su propia autoconfianza, el mismo se lo creyó, contra viento y marea. Y venció.
Si queremos saber que es creérnoslo, que es la autoconfianza, podemos decir que es el convencimiento íntimo de que uno es capaz de realizar con éxito una determinada tarea o misión, o bien elegir la mejor alternativa cuando se presenta un problema, es decir tomar la mejor decisión.
Es saber que se saldrá delante de cualquier situación, por difícil que parezca. Esto que acabamos de decir, es en mi opinión uno de los pilares básicos en lo que está apoyado el éxito, si tú mismo no te lo crees ¿quién se lo va a creer?
No debemos buscar primero la aprobación de los demás, debemos conseguir primero la nuestra propia.
Hay que empezar por nosotros mismos, trabajando desde el interior hacia el exterior, nunca al revés… cuando notemos que la autoconfianza ya está instalada y bien acomodada en nuestro interior - ¡no te olvides tratarla con muchísima hospitalidad! -, es cuando quizás debamos gritarle al mundo nuestro particular “ yes, we can! “
La autoconfianza empieza a asentarse en nosotros desde pequeños, desde niños, pero si tenemos empeño se puede desarrollar en edad adulta. Se trata de crear nuestros propios mecanismos internos para instaurar ese preciado don, dentro de nosotros.
Hay un proverbio chino que dice “el que teme sufrir ya sufre el temor”, si tienes confianza en ti, en lo que puedes conseguir, tus miedos desaparecerán…
Una de sus características es la de permitirte actuar independientemente de las opiniones de terceros, es decir teniendo fe, aunque los demás no den un duro por nosotros o incluso se posicionen en contra de nuestras posturas.
La persona segura de sí misma es capaz de tomar desafíos, asumiendo riesgos (no confundamos asumir riesgos con actuar de una forma temeraria), de esta forma crecerá personalmente y ampliara su cartera de experiencias además de incrementar su propia confianza interna.
Esta faceta de permitirte posicionarte contracorriente, nos puede permitir alcanzar el éxito dado que estaremos dando “un paso adelante extra” frente a lo normalmente establecido, estaremos creando escuela en nuestro interior, haciendo algo distinto a lo que veníamos realizando en nuestra vida hasta la fecha.
“En cuanto confíes en ti mismo sabrás cómo vivir “ Goethe
Esta frase encierra una gran verdad, hasta que no nos lo creamos, hasta que no estemos seguros que podemos, jamás sabremos cual es el significado de nuestra vida, ni podremos dedicarnos a lo que realmente hemos venido a hacer este mundo terrenal…
Si logramos la confianza necesaria en nuestras propias decisiones podremos tomar las riendas de nuestra vida eligiendo nuestro camino y haciéndonos responsable de él.

Recuerda: podemos conseguir lo que nos propongamos… ¡todo!
Yes, we can!!!!

Corriente abajo.

viernes, 26 de junio de 2009
Ayer hablaba con César y le comenté que hacia tiempo había decidido dejar de nadar contra la corriente de la Vida y abandonarme a sus tranquilas, frescas y sabias aguas. Y él me dijo: Oye ¿y esto lo has hablado en el blog? y le dije yo: Pues no.
-Pues deberías- me inquirió. Pues no se hable más, allá voy.

Me refiero a que siempre he tenido la sensación de ir contra lo que la Vida me tiene deparado, y que obviamente es mil veces mejor que cualquier plan que yo pudiera tener para mi. ¿Has tenido alguna vez esta sensación?

Es la sensación de haber ido siempre tras algo que no te llena, que no es lo tuyo, pero cuando te metes en la rueda del sistema es como si te llevase forzado y no pudieses escapar. Es lo que se espera de ti. Colegio, universidad, copas, trabajo, coche, juergas, pareja, casa, niños y más trabajo y otro niño, otra casa, más dinero y más trabajo. Y así, hasta que un buen día-con suerte- te jubilas ya mayor, cansado, con achaques, pero con tiempo y con dinero aunque con pocas ganas de hacer demasiadas cosas.

Resulta que de joven tienes energía, salud y ganas, pero no tienes ni tiempo ni dinero. Y de mayor, tienes tiempo y dinero, pero pocas ganas, salud y energía. Resulta paradójico, ¿no?

Parece más bien estúpido -diría yo- hipotecar tu juventud en pos de una supuesta e incierta vejez más o menos acomodada. Es sacrificar el presente en pos del futuro. El hoy por el mañana. Lo cierto por lo incierto. Lo que existe por lo que no existe. ¿No es muy cuerdo verdad?

En mi caso, cada día que pasa lo veo más claro. Estoy cansado de tomar decisiones con la cabeza o ego, en vez de con el corazón o espíritu o intuición o como lo que quieras tu llamar. Siempre fui en pos de un dinero y de una posición laboral que me hiciese sentir bien e importante. Con mi traje y mi corbata y mi coche de marca tan fardón. Como si tener dinero, el titulo de Director en mi tarjeta de visita y conducir un BMW hiciese en verdad feliz a nadie. Al menos a mi no. Pero no me culpo. Ese ha sido mi proceso. Y ha estado bien. Tú habrás tenido el tuyo.

Estoy decidido a escuchar cada vez más a mi corazón, a la voz que hay en mi que sabe bien que he de hacer en cada momento, por muy raro que le parezca a mi ego y al de los demás.

Yo en verdad, no sé de nada, lo que si sé es que me cansé y me aburrí de mis miedos pueriles y metas absurdas y quiero ir allá donde el corazón me lleve. Sé que tendré que luchar contra esos miedos y esas metas que durante tiempo creí reales. Se que no lo lograré en lo que tardo en parpadear -ojalá-, pero también sé que ese es el camino. Y estoy dispuesto a recorrerlo tranquilo y confiado. No puedo fracasar, solo puedo tener éxito. Este es mi objetivo y mi propósito en la vida.

No me arrepiento de nada de lo vivido, ni mucho menos. Me gustan los coches buenos y también hacer que las empresas en las que trabajo funcionen y generen riqueza al conjunto de la sociedad. Pero la Vida es mucho más que todo esto.

Estuve donde estuve que estar e hice lo que tuve que hacer para ahora darme de cuenta de estas cosas, gracias a haber vivido lo que viví. Lo que sería un error es demorar más en hacer caso a esa voz que me dice que me relaje y confíe en ella. Cuando lo he hecho nunca me ha fallado. Ahora sé que es imposible que falle.

El éxito en la vida es un proceso hasta que finalmente reconoces que en verdad por ti mismo poco o nada puedes hacer que realmente te llene por dentro hasta rebosarte, a menos que escuches y hagas caso a esa vocecita tranquila y queda que llevamos dentro. Para mi el éxito es descubrir bien de que va todo esto. Y luego compartirlo con quien me quiera escuchar.

Pasé por las etapas que tenía que pasar, para enseñarme el escaso valor de las cosas materiales y la gran riqueza de los amigos y de la gente que te quiere.

Pasé por lo que pasé para aprender la soledad y el vacío de un supuesto éxito material en este mundo de falsas apariencias, y gestos vacíos. De un mundo creado por el ego, un mundo injusto, lleno de miedo, solitario y cruel.

Ya me cansé de tanta tontería egoísta, pueril y miedosa.

Me cansé de lo agotador que es nadar siempre contra la corriente de la Vida y de agarrarme a los troncos de la orilla para descansar y luego volver a empezar de nuevo a nadar contra la corriente, una y otra vez. Ahora me he dado cuenta que la dirección es la misma que lleva el río y que Ella quiere conducirte al mejor sitio que puedas imaginar. Y que si te dejas, te llevará de manera tranquila, tierna y confiada.

En mi opinión el éxito está en saber esto. Dejarse llevar por la corriente y ser feliz.

Un bonito ejemplo

miércoles, 24 de junio de 2009


Hoy, al leer la prensa, he descubierto una noticia que creo debemos reflejar en este blog.
Khadijah Williams tiene 18 años, y desde hace algún tiempo tenía el sueño de estudiar en la misma universidad donde lo hizo Obama. En estas fechas, ese sueño se le ha cumplido. Ha sido aceptada en Harvard y en otras 19 universidades de primer nivel. Y te dirás ¿Qué tiene esta chica de particular?
Se crió entre prostitutas y drogadictos en los barrios más peligrosos de Los Ángeles, en los EEUU. Durante años, Khadijah Williams tomó precauciones para no oler mal y supo esconderle a sus compañeros que cada noche buscaba un lugar distinto para dormir. Eso si había suerte. Muchos días tuvo que hacerlo en la calle. Pero Khadijah tenía un don y perseveró en ir al colegio pese a lo humillante de la situación.
Sin embargo, se conjuró en no descentrase y decidió aplicarse en sus tareas académicas porque tuvo clara siempre su visión, sus metas .Estudió en 12 colegios y siempre supo de sus aptitudes académicas, además de esto, su actitud constructiva la hizo pasar a la acción en todo momento y marco la diferencia. ¡Vaya si la marcó!
En Harvard tendrá techo y cama y podrá comer caliente sin rebuscar en bolsas de basura ni en la parte trasera de los supermercados. Su madre, una vagabunda afroamericana, le dio un curso acelerado de supervivencia callejera, trasladándola de una ciudad a otra cada vez que se ponían feas las cosas, que era casi siempre.
Se dio cuenta de su talento en un examen que superó con honores, con mejor calificación que el 99 por ciento de los estudiantes de California. "Sabía que si quería ser una persona inteligente, debía rodearme de personas inteligentes", escribía la estudiante en sus ejercicios escolares siendo una niña.
"Sentía la rabia por tener que ir por detrás en el colegio, ser objeto de burlas por ser pobre, por ser diferente, por leer demasiado". Aun así no cejo en su empeño, tenía fe en sí misma.
Con sólo 9 años, los profesores ya sabían que era una niña superior al resto, pero eso no la libró de seguir cambiando de colegio en colegio.
Su suerte cambió cuando decidió buscar ayuda – más actitud constructiva - recurrió a educadores e instituciones de apoyo a estudiantes, que le dieron acceso a ordenadores y cursos de verano, lo que le abrió las puertas del instituto Jefferson High de Los Ángeles. Decidió no moverse más, hiciera lo que hiciera su madre. Necesitaba estabilidad y cartas de recomendación de gente que conocieran bien su trabajo, para presentarlas en las universidades.
Pese a todo no censura a su madre, a la mujer que le trajo al mundo y que la hizo vivir de sitio en sitio.
Prefiere no cuestionarse por qué es así su vida – un claro ejemplo de positivismo - , el porqué de las andanzas de su progenitora y qué la llevó a vivir en la calle, a dar a luz cuando sólo tenía 14 años.
Opta por destacar lo positivo. "Siempre me dijo que tengo un don y me llamaba Oprah", cuenta la joven al diario Los Ángeles Times.
Si nada se tuerce, su historia será espectacular, ¿o no lo es ya?
Para mí, esta muchacha esa digna de admiración, tiene la palabra éxito tatuada en la frente. ¡enhorabuena!

¿De profesión?: ¡Feliz!

¿Conoces una profesión u ocupación mejor? Yo no.

Estés donde y con quien estés, hagas lo que hagas, vayas donde vayas, tengas lo que tengas, procura ser y sentirte feliz. Si haces esto, ya lo hiciste todo. No hay mayor éxito.

Todos tenemos en común en lo más profundo de nosotros ese mismo sueño, ser feliz pero feliz de verdad. Felicidad de la buena. No esa de “no estar mal del todo”. Si no esa felicidad plena que muy pocos han llegado a alcanzar pero que todos en algún momento fugaz hemos experimentado o llegado a vislumbrar. Que sabemos que es nuestra a poco que nos paremos a mirarnos dentro de nosotros.

Esa felicidad tranquila y serena, de estar a gusto y en paz con nosotros mismos y con el mundo. Esa felicidad que solo la ausencia total de miedo puede ofrecer. Saber que todo esta bien, saber quienes somos y cual es nuestro papel en la vida.

Creo que ya somos la felicidad. Creo que esa es ya nuestra esencia y nuestra herencia. Pero con el paso de los años nos echamos encima de nosotros otras cosas que tapan y ocultan en el fondo, muy al fondo la felicidad que es nuestra y que ya somos.

Yo creo que la búsqueda de la felicidad pasa por buscarla en el lugar adecuado, en el interior de nosotros mismos. Jamás encontraremos la felicidad fuera de nosotros. Y pasa por destaparla del fondo donde se encuentra quitándole el lastre que la tapa con tanto resentimiento, culpabilidad, tristeza, prisas, ansiedades, egoísmos y pensamientos y creencias erróneas.

No busques la felicidad en posesiones materiales. Jamás la encontraras allí. Quizás encuentres algo que a ti te lo parezca pero créeme no lo es. Nada eterno, verdadero y duradero puede soportarse por aquello que no vale apenas nada. Nada material vale nada en verdad.

La felicidad tiene todo que ver con el Amor. La felicidad se nutre de este maravilloso sentimiento. Amar todo cuanto es y sucede, empezando por uno mismo, es la única manera de ser feliz. Cuando amamos no tenemos miedo, la ausencia total del miedo es el amor y la pura felicidad.

La felicidad tiene todo que ver con la serenidad y la calma. Las prisas tan solo hacen que alejarnos de nuestros sueños y por supuesto de la felicidad.

Cuentan que una vez un exitoso genio de las finanzas y superdotado intelectual fue al Tíbet para encontrar la iluminación entre los monjes tibetanos. Nada mas llegar pregunto cuanto tardaría en alcanzarla y el monje le contestó: “7 años”.

-Pero yo soy un superdotado y todo lo hago en mitad de tiempo, si le pongo todo mi empeño e inteligencia, ¿cuanto cree que podré tardar? Y el monje le respondió: “14 años”.

La felicidad tiene todo que ver con la paz. Estar en paz contigo, con todos y con el mundo es sinónimo de felicidad. Sin cuentas pendientes, sin culpables, sin resentimientos hacia ti mismo ni hacia los demás. En paz con las cosas que pasan, con el tiempo que transcurre, con el mundo que ves y con la vida que pasa.

A veces la búsqueda de la felicidad me recuerda a cuando pierdo las gafas de leer y tras buscarlas removiendo cielo y tierra, ya desesperado me echo las manos a la cara y ahí estan, sobre mi nariz.

Salir al mundo dispuesto a buscarla es un error, no esta ahí. Al fin y al cabo el mundo es un reflejo de tus creencias. El mundo es el efecto y tus creencias son la causa.

Pero quizás lo más importante es creer que tienes derecho a la felicidad. Que tú ya eres la felicidad y la dicha. Que ya es tuya. Que la felicidad es tu herencia y tu esencia más pura. Y que por tanto es la felicidad lo que quieres ser y expresar. Creer que no hay nada que te falte o que ya no tengas para ser feliz. La creencia que la felicidad jamás la tendrás por cosas materiales.

La felicidad no se tiene, la felicidad se es. La felicidad no se consigue, se reconoce como nuestra.

Recuerdo una conversación con unos amigos que viajaron no hace mucho a las zonas más pobres de la India y recuerdo como lo que más les llamó la atención es que pese a tanta miseria y a no tener absolutamente nada “parecían felices de verdad”, sonrientes, serenos, siempre jugando y en paz.

La felicidad tiene todo que ver con el perdón. Pero me refiero al autentico perdón, no a aquel que se otorga como gesto de altruismo y generosidad, si no al perdón que supone que en realidad no hay nada que perdonar. El perdón que lo pasa todo por alto. Si no lo pasas por alto, se genera un resentimiento y este es el mayor enemigo de la felicidad. El resentimiento tan solo genera enfermedad, déjalo marchar.

Junto con el resentimiento, el sentimiento de culpabilidad es el gran tapón de la felicidad y el gran generador de la enfermedad. Si me siento culpable me querré castigar y entenderé justificado el daño que se me aflija, venga por donde venga. Este es el gran error. No eres culpable de nada. Hacemos lo que podemos. Todo tiene un porque. Perdona al prójimo, perdona al mundo y por supuesto perdónate a ti mismo.

Te dejo con estas reflexiones.

La felicidad es un artículo maravilloso: cuanto más se da, más le queda a uno.
Blaise Pascal (1623-1662) Científico, filósofo y escritor francés.

Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias.
John Locke (1632-1704) Filósofo inglés.

He cometido el peor pecado que uno puede cometer. No he sido feliz.
Jorge Luis Borges (1899-1986) Escritor argentino.

Destapa tu felicidad. ¡Se feliz!

Más vueltas alrededor del éxito


¿Os acordáis que el otro día os puse una definición de éxito que me parecía adecuada?
Pues bien aquí tengo otra que aunque larga, también puedo considerar que se adapta bastante bien a lo que voy buscando, es de un clérigo llamado Ralph Waldo Emerson y dice así:
“Ganarse el respeto de las personas inteligentes y el cariño de los niños.
Apreciar la belleza de la naturaleza y de todo lo que nos rodea.
Buscar y fomentar lo mejor de los demás.
Dar el regalo de ti mismo a otros sin pedir nada a cambio, porque es dando como recibimos.
Haber cumplido una tarea, como salvar un alma perdida, curar a un niño enfermo, escribir un libro o arriesgar tu vida por un amigo.
Haber celebrado y reído con gran entusiasmo y alegría y cantado con exaltación.
Tener esperanza incluso en tiempos de desesperación, porque mientras hay esperanza hay vida.
Amar y ser amado.
Ser entendido y entender.
Saber que alguien ha sido un poco más feliz porque tú has vivido.
Éste es el significado del éxito.”
¿Y cuáles son los requisitos de las personas exitosas? Pues creo que son muchos, pero pero si he de elegir 2 o 3, posiblemente serían los siguientes:
1. Tener un sueño y luchar por él, con pasión, con convicción, sin horarios -cuando estás centrado en tu pasión, el tiempo desaparece - trabajando por este sueño, desarrollamos nuestras habilidades y talentos al máximo.
2. Ser mejor cada día, Después de encontrar su sueño y trabajar en él, la persona exitosa nunca se rinde en su ansia de hacer mejor las cosas. Reconoce que el éxito no es un destino, sino un viaje, un proceso que nunca termina. Sabe aprender de sus errores y sus fracasos (¿recuerdas como lo llamábamos? ¡sí! “experiencias de aprendizaje”,) los reconoce como parte del proceso del éxito: no todo lo que hace le sale bien.
3. Ayudar a que el mundo sea mejor. El que tiene éxito, es porque dedica su tiempo y esfuerzo no solo para sí, sino para ayudar a quienes lo rodean. Deja un impacto positivo en lo que hace.
En mi modesta opinión, las personas más exitosas no son las que más dinero tienen, ni tampoco las que siempre logran los resultados de su negocio, y dedican toda su vida al trabajo…
Son, por el contrario, las que saben disfrutar, en compañía de sus seres queridos, del viaje maravilloso en la búsqueda del éxito, o lo que es lo mismo los que trabajan incansablemente en un sueño que, al final, les hará mejores personas …
¡Buen día!

Actitud versus aptitud

martes, 23 de junio de 2009

Durante toda nuestra infancia, hemos estado preparándonos con conocimientos técnicos sobre matemáticas, historia, literatura, física, química... invirtiendo años y años, alguno de nosotros incluso ampliando conocimientos con estudios universitarios e incluso postgrados-
Pues bien, la universidad de Harvard, realizó un estudio en el cual se sacó como conclusión, que de las personas que alcanzaban el éxito, las probabilidades de obtenerlo se debían en un 85% a la actitud, siendo el 15% restante merito de la aptitud, es decir para conseguir lo que realmente quieres, es necesaria una actitud adecuada, más que los conocimientos técnicos.
¡Manda narices!
¿No se debería introducir en las escuelas españolas una asignatura de “desarrollo de actitud” o algo similar…? Dejo aquí la propuesta
Os voy a poner a continuación una ecuación que creo nos va a ayudar a entender mejor lo que necesitamos respecto a la actitud para triunfar en los campos que queramos de nuestra vida
¡Ahí va!:
Actitud positiva + acción = Actitud Constructiva
La actitud positiva todos tenemos claro lo que es, nos proporciona energía para derribar los obstáculos que encontremos en el camino, pero la actitud constructiva es un paso más allá, es dejarse de palabras bonitas y pasar a la acción, es lograr que las cosas se hagan, es aceptar el reto de hacer cosas.
Hablar es fácil, lo podemos hacer todos, pero construir es lo que aporta valor añadido a nuestra vida. Es lo que hacen los que quieren llegar a sus objetivos .La actitud constructiva, nos aportará el poder de la acción, fundamental para alcanzar el éxito.
La actitud también está muy relacionada con la libertad “Soy yo quien decido con qué actitud me enfrento a los hechos”
Victor Frankl psiquiatra austriaco que estuvo prisionero tres años en Auschwitz y otros campos de concentración durante la II guerra mundial, relató que se salvo gracias a su actitud. “al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas, la elección de la actitud que debe adoptar frente al destino, para decidir su propio camino”. A él los nazis le quitaron todo, salvo su actitud, su libertad interior…
Fíjate la importancia de la actitud en la búsqueda del éxito, en la supervivencia… Sólo la actitud adecuada nos permitirá aterrizar el avión de nuestra vida en el aeropuerto que queremos.

El Amor.

lunes, 22 de junio de 2009


En esta entrada no seré yo quien os hable.

Traigo a un invitado especial.

Con él os dejo.




Himno al Amor

“Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe.

Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada.

Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me sirve para nada. El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tienen en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad.

El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor no pasará jamás.

Las profecías acabarán, el don de lenguas terminará, la ciencia desaparecerá; porque nuestra ciencia es imperfecta y nuestras profecías, limitadas. Cuando llegue lo que es perfecto, cesará lo que es imperfecto.

Mientras yo era niño, hablaba como un niño, sentía como un niño, razonaba como un niño, pero cuando me hice hombre, dejé a un lado las cosas de niño. Ahora vemos como en un espejo, confusamente; después veremos cara a cara. Ahora conozco todo imperfectamente; después conoceré como Dios me conoce a mí.

En una palabra, ahora existen tres cosas: la fe, la esperanza y el amor, pero la más grande de todas es el amor”.

Carta de San Pablo a los Corintios 13, 1-13

¡Gracias Maestro!

Posdata: Una vez le pregunté a un amigo: ¿Que es el amor? y me contestó: "El amor es lo que eres tú cuando eliminas todo el miedo que hay en ti".

La ley del bueno de Vilfredo.

Una de las creencias más tontas que conozco es que para conseguir un gran beneficio hay que dejarse el alma en el empeño. Ya dije aquí que nada vale tanto como nuestra alma. Con lo cual no hay beneficio que valga la pena si ese ha de ser el coste.

Recuerdo solo dos cosas de la carrera de empresariales:

La primera es, que la ley fundamental y única de la economía radica en conseguir el máximo beneficio con la mínima inversión, esta es la ley de la máxima rentabilidad.

Y la segunda, es que estudiamos la carrera de empresariales para conseguir un título para luego trabajar para gente sin título ni carrera que está creando empresas mientras nosotros estudiábamos. Paradójico, ¿verdad?.

De eso se trata: “de conseguir el máximo beneficio con el mínimo esfuerzo”.

Hay por ahí otra ley o principio que es mi favorita, es la de Pareto -Vilfredo para los amigos-(¡ojito, que no la del paleto!), que dice que el 80 % de los beneficios se consigue con el 20% de los esfuerzos, es decir que hay un 80 % de esfuerzos que solo genera el 20% de beneficios.

Es curioso como en economía tenemos clara la verdad de estas leyes y sin embargo no las usamos para el resto de las cosas de la vida. Porque estas leyes no solo valen para la economía sino para todo.

Solo es necesario pararse a pensar. O sí, dije pensar. ¿Algún problema? Pues eso.

Lo gente es poco propensa a pararse a pensar, parece que nos diese pereza y no fuera necesario. Cuando es lo único que es necesario. La acción está muy bien y es indispensable pero será de poco provecho si no es causada previamente como resultado de un pensamiento claro y planificado, ¿no crees? Necesitamos entrenamiento. Entrenamiento para pensar.

El otro día vi en una librería un libro titulado “Pensar es gratis”. Coño, pues es verdad. Pero no, preferimos tirarnos a la piscina sin haberlo pensado bien antes. Y claro nos damos planchazos o nos caemos encima de alguien o nos damos con el fondo o vete tú a saber el que y si caemos bien será por casualidad.

Otra extraña y absurda opinión generalizada es que para ganar mucho hay que trabajar mucho. Pues es curioso pero la gente que yo conozco que gana mucho, mucho también es el tiempo que se pasan jugando al golf entre semana. ¿De verdad crees que la gente que gana 10 veces mas que tú, trabaja diez veces más horas que tú? Pues va a ser difícil porque eso supondría que trabajan 80 horas al día. ¿No será que trabajan menos o las mismas horas que tú pero de manera mas productiva, planificada y mejor? Va a ser que sí.

Según la ley, el 80% de las cosas que hacemos solo nos reportan el 20% de lo que queremos conseguir. ¡Quieto parao¡y párate a pensar. Y reflexiona sobre cuales son las cosas que hemos de hacer para conseguir la mayor parte de nuestro objetivo, sea este el que sea y céntrate en ellas.

No hagas caso de aquellos que dicen que consiguieron lo que tienen realizando un esfuerzo enorme. Mienten como bellacos. No se por qué lo harán, supongo que para darse un mérito que creen que no se merecen si no es a cambio de sudor y lágrimas. Esto es producto también de una extraña y falsa creencia.

Algunos dirán, pero es que Dios dice en la Biblia “Ganarás el pan con el sudor de tu frente”. Pues o el que lo escribió le entendió mal o hablaban de otra cosa. Porque mi Dios dice “Acepta agradecido el pan que Te doy amorosamente y no lo rechaces” y también dice “No solo de pan vive el hombre sino de toda palabra que procede de Dios”.

Tú verás el Dios en el que elijes creer. Ya hablamos que cada uno cree lo que le da la gana. Pero si miramos dentro de nosotros vemos que estamos llenos no de creencias sino de certezas, pero esta es harina de otro costal.

Un día tu padre te dijo lo que el suyo le dijo a él, que es lo que a él le dijo el suyo…… y así se crea un paradigma. En un libro que estoy leyendo lo explican como "el caso del jamón".

Resulta que el autor un día de niño le preguntó a su madre porque siempre le servía la tira de jamón troceada de aquella peculiar manera y su madre le cuenta que porque su madre se la servía así de siempre pero que no sabia muy bien porque. De manera que el niño llamo a la abuela y esta le dijo que lo hacia así porque la madre de su abuela, de joven tenia un horno, que en aquella época eran muy pequeños, y para que entrase el jamón había que trocearlo de aquella peculiar manera. Pues ya está. Aclarado el misterio. !Pero es que el tamaño de los hornos ha cambiadoooooo ¡

El caso es que no sabemos porque hacemos las cosas, pero las mayorías de ellas las hacemos porque alguien antes las hizo así y nos han dicho que así es y creemos que es así como ha de hacerse sin plantearnos ni cuestionarnos nada al respecto. Nos dijeron que es así y punto pelota. ¡Pues no!

"Solo conozco dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana, y de la primera no estoy del todo seguro"
Albert Einstein

Es hora de pensar diferente. Y de hacer las cosas a nuestra manera. Y de cuestionarnos todo cuanto se nos ponga por delante y nos de la gana cuestionar. Y pensar una nueva manera de hacer las cosas. El mundo ha progresado gracias a hombres y mujeres que pensaron diferente y se cuestionaron las creencias y paradigmas del momento.

¡Anímate a ser uno de ellos!

Renunciemos a la mediocridad y al hastío de una vez por todas. ¿Ok?

El pequeño triunfo

domingo, 21 de junio de 2009

Por mi forma de pensar, o de ser, o por ambas cosas, que posiblemente sean la misma, normalmente tiendo a dejar mi mente soñar, pensando en lo que ocurrirá en el futuro, las grandes cosas que conseguiré, fantaseando con ello, sin pararme a mirar lo que está ocurriendo a mí alrededor.
Esta característica de mi personalidad, que considero debo manejar y controlar, y que de hecho ya trabajo hace tiempo para mejorarla, provoca que me ponga a pensar “en ganar la liga” olvidándome de “ganar el próximo partido” de “disparar a puerta”. Es como si me gustase planificar, pero se me olvidase pasar a la acción… y para triunfar ¡hay que pasar a la acción!
Afortunadamente mi autoconocimiento y dialogo interior es cada vez mayor, y esto provoca que me vaya centrando cada vez más en la “próxima bola”, en el día a día, dejando los grandes sueños para los fines de semana.
El dialogo interior es fundamental para mejorar el comportamiento en cualquier faceta de tu vida, ser consciente de él, es primordial para mejorar la inteligencia emocional (ya hablaremos de este tema próximamente), y mejorar los estados de ánimo y emociones… cuando controles esto, veras que hay voces que acudirán en tu ayuda una y otra vez…
Te quería comentar una pequeña experiencia que resume la lucha que a veces tenemos que soportar con nuestra mente programada, el potente dialogo interior que hay que desarrollar intentando controlarla a ella, para que no ocurra al contrario ¡recuerda que tú tienes el poder!
Te diré que una de mis fobias “predilectas” es la claustrofobia, si, no estoy orgulloso de esta vieja “amistad”, pero es lo que hay, o más bien dicho ¡lo que había!
Pues bien, hace unas semanas, tuve que realizarme un scanner (o tac, o como quiera que se llame) rutinario, y al llegar cual fue mi sorpresa, que en vez del típico donuts que se mueve por el cuerpo, y no te da sensación de agobio, tenía que introducirme en un tubo con la pared superior a escasos 10 centímetros de mi nariz ¡imagínate! ¡Mi gozo en un pozo!
Bueno, pues nada más introducirme en el, tuve que salirme disparado, pues mi cuerpo estaba empapado en sudor y mi cabeza totalmente fuera de sí, en un caso de histeria y pánico … me había dado por vencido y preguntaba como un poseso por un scanner abierto y repetir la prueba otro día… ¡estaba derrotado!
De pronto, algo en mi interior se encendió, me di cuenta que mi mente se movía a mi alrededor con la agilidad de las piernas de Muhammad Ali , y yo estaba recibiendo una manta de golpes por todas partes… ¡era un fardo! ¡no era persona!
En ese preciso instante, agaché la cabeza, esquivé uno de sus golpes y ¡zas! le aticé donde más le duele:” ¡vuelvo dentro!” Dije al doctor y a la enfermera ante sus ojos de estupefacción… “a mi esta no me gana”, pensé para mis adentros…
Y tras despojarme de toda mi ropa, y dispuesto a sudar, allí que me metí veinte interminables minutos, en los cuales no dejé de repetirme” ¡vas a ganar!¡va a ser tu primera victoria en este terreno!¡lo vas a conseguir!¡otros lo hace, tu también!”
No puedo decir que fue fácil, cualquiera que tenga una fobia lo entenderá, sino todo lo contrario, varias veces estuve a punto de desistir, pero al final aguanté, pasé la prueba.
La prueba estaba en mi cabeza, en mi dialogo interior, en mi fuerza mental… y pase la evaluación ¿Qué si con nota? No lo sé, pero sé que el partido cayó de mi lado donde más débil era… había que ganar, como fuese, aunque fuera en el último minuto. ¡ ya buscaremos nota en próximas ocasiones !.
Gané donde anteriormente no hubiese dado un duro por mí… si, me gusta ponerlo en pasado, pues si ya gané una vez, ¿no lo podré hacer siempre?
Por último recuerda que:
Lo que la mente causa, puede curarlo la mente

Poder mental, para mejorar tu vida


Aunque ya hemos tenido algunos post acerca de la fuerza de la mente, permitidme que siga paseando por este tema.
Todos sabemos que el cerebro humano es el computador más potente jamás creado, pero quizás el más complicado de manejar, de programar. ¿Tienes tú sus instrucciones de uso?
La mente es muy compleja y por eso se dice que nosotros tenemos el poder. El poder de cambiar, el poder de tener un trabajo que nos guste, el poder de tener una buena salud, el poder de ser feliz, etc.
Muchas personas trabajan muy duro a lo largo de toda su vida sin obtener los frutos deseados para su esfuerzo. Otras, con mucho menor esfuerzo logran en poco tiempo subir a niveles superiores, ya sean espirituales, materiales, profesional o de otro tipo ¿a que conoces a alguno?
¿Cuál es la respuesta a esto? Pues que las personas exitosas tienen su mente programada de forma más poderosa que los demás, quizás por genética o quizás por el propio trabajo personal de su cabecita, ¡la mente se puede desarrollar!
La mente puede ser una gran aliada si sabemos usarla con eficiencia. Esas personas exitosas usan su mente para desarrollar sus planes, sus proyectos, de forma consciente e inconsciente, en sueños, y hasta con intuición. Pero ¡Ojo! también la mente puede ser nuestro peor enemigo, el topo que tenemos dentro de nuestro cuartel general.
Tu eres el creador y único operador de tu mente, si esta te está controlando por medio de fobias miedos, temores… Es posible que tu mente te controle en vez de tú controlar tu mente. ¿Con qué frecuencia te has dicho que quieres cambiar una conducta, y la dificultad del cambio es más grande que la esperanza de una mejor vida?
Debemos tener en cuenta que para la mente, el peor veneno que existe es el inmovilismo, si se asienta en creencias fijas, si se vuelve inflexible, cuando empezamos a cuestionarnos nuestras propias creencias, nuestras propias ideas… ¡estamos dando combustible a la maquinaria mental para que empiece a desarrollarse!¡Para que escape de nosotros mismos y vuele!
Si tenemos claro que nosotros mismos somos nuestros “creadores de mente”, que a lo largo de los años hemos ido formando con ideas, posiciones ante la vida, filosofías con las que nos hemos identificado, nosotros somos los únicos que podemos cambiar esa forma de pensar, si es que no nos parece la más acertada para alcanzar nuestros objetivos, nuestro éxito.
Nuestra mente es mucho más rápida que un ordenador, por eso debemos tener siempre definidas y contestadas estas dos preguntas:
1. ¿Quién dirige tu vida? ¿Tu o tus experiencias programadas en épocas pasadas? Durante muchos años otros dirigieron mi vida por mí. Ya es hora que empiece a tomar consciencia y dirija mis pensamientos hacia mis objetivos, hacia donde quiero ¡hacia el éxito!
2. ¿Es la mente tan lista y tan ágil que aprende todo muy rápidamente? Pues deberemos enseñarla solo lo que nosotros queremos, no lo que quiera ella. ….tú estás diariamente creando a tu mente, creando tu vida.
“Estas haciendo a tu mente y ella te está haciendo a ti. Hazte responsable
de lo que decides aceptar en tu mente ya que esto está creando tu realidad actual.”
El subconsciente es el jardín más fértil del universo. Utiliza el poder de tu mente consciente para cultivar buenos hábitos y te aseguro que cosecharas frutos de éxito, prosperidad y felicidad.
Espero que estas reflexiones te hayan ayudado a poner en marcha ese “algo” en tu vida…
¡Feliz día!

La fuerza del amor

sábado, 20 de junio de 2009

La otra tarde, mientras me recuperaba en casa de una leve dolencia que me había alejado de mis quehaceres diarios, recibí la llamada de uno de vosotros, un buen amigo que supo hacer algunas críticas constructivas sobre el blog.
Estas observaciones, las cuales valoro muy positivamente, fueron recibidas con mucha atención, pues su sinceridad y opinión es muy bien valorada por mí. Entre otras cosas, de las que tomé buena nota, me indicó que a él, cuándo se ponían ejemplos o nombres era cuando más le llegaba dentro el mensaje en cuestión que se quería trasmitir.
Creo que la historia que tenemos por delante sobrepasa en mucho la imaginación de muchos de nosotros, pero es realidad, palpable de que la palabra imposible hay gente que la ha desterrado de su territorio mental hace tiempo (¿recuerdas nuestro post “¡Nada es imposible!”?)¿Quizás por amor? Si, el amor todo lo puede.
Empecemos con la historia…
Dick y Rick Hoyt, estadounidenses de Massachusetts forman un equipo perfectamente acoplado de maratonianos, con mucha experiencia ya, cuya primera peculiaridad es que son padre e hijo. La segunda y definitiva que Rick no puede caminar ni hablar. Si has leído bien, ni habla ni anda.
Juntos han hecho decenas de maratones – te recuerdo que son 42km entre pecho y espalda - , triatlones - 26,2millas a pie, 112 millas en bicicleta y 2,4 millas - a nado lo que ¡tampoco es para tanto ¡¿verdad?) e incluso llegaron a cruzar los Estados Unidos a pie , solamente 6.000 Km de nada ¡bufff!)...
¿Cómo lo han hecho? Pues mientras el padre corre, va empujando a su hijo en su silla de ruedas, cuando monta en bicicleta, Rick va sentado en la cabecera y cuando hay que nadar Rick va en una pequeña balsa tirada por su padre… ¿No te parece ya una muestra de amor increíble? Una unión entre dos personas inquebrantable…
Rick el hijo nació con el cordón umbilical alrededor del cuello y corto el acceso de oxigeno al cerebro y a los padres no les dieron la más mínima esperanza de desarrollo mental, “será un vegetal” les dijeron…
Pese a todo, ellos tuvieron fe y decidieron darle a su hijo una vida lo más normal posible, tuvo hermanos y sus propios padres se dieron cuenta que el niño era inteligente y le enseñaron el alfabeto con el fin de que fuese a la escuela.
A todo esto tuvieron suerte de dar con un grupo de informáticos que vieron las pruebas de comprensión de Rick, e iniciaron la construcción de una computadora con un gran esfuerzo económico por parte de los padres – ¡¡¡ 5.000$ en los años 70!!! – que con movimientos leves de cabeza le permitían escribir sus pensamientos, comunicarse.
Las primeras palabras que escribió al recibir la computadora fueron de ánimo a su equipo de hockey, afición que ni sus propios progenitores sabían que tenía “Así aprendimos que a Rick le gustaban los deportes”, cuenta Dick.
En 1977, después de dos años de estudios en la escuela pública, le dijo a su padre que quería participar en una carrera benéfica de 5 millas para un deportista local que se había quedado paralítico en un accidente.
Dick, que no era un corredor de distancias, aceptó empujar a Rick en su silla de ruedas. Terminaron al lado del último, pero sintieron que habían logrado un triunfo.
Esa noche, Dick recuerda: “Rick nos dijo que no se había sentido como un discapacitado mientras competía”.
Este descubrimiento de Rick se transformó en un nuevo horizonte abierto para él y su familia, y así el “Equipo Hoyt” empezó a competir en más y más eventos.
Es difícil imaginar los problemas y rechazo que sufrieron al principio, pero poco a poco la gente empezó a darse cuenta que Rick era una persona como cualquier otra, con alegrías, sueños y sentido del humor.
Después de 4 años de maratones, el equipo Hoyt intentó su primera triatlón, por lo que Dick tuvo que aprender a nadar y volver a montarse en una bicicleta desde que tenía 6 años de edad. En 1985, quedaron penúltimos en su primer triatlón. “Ese fue mi maravilloso regalo de Día del Padre de Rick”, dice Dick.
Desde esos días siguen compitiendo en Estados Unidos y por todo el mundo, siempre con ánimo de mejora, según Dick por qué
“Rick es el que me inspira y motiva por la manera en que ama competir y los deportes”.
Rick contesta diciendo:
“Mi padre es mi modelo a seguir. Una vez que se decide a hacer algo, hace lo posible por lograrlo, no importa que sea”.
Otros logros de Dick, además de los deportivos, incluyen su ingreso a la Universidad de Boston, de donde se graduó en 1993 con un grado en educación especial. A eso le siguió, unas semanas después, el ingreso a otra maratón en Boston. “El día de la maratón de Boston, en el camino había gente con letreros que decían: Felicidades por tu graduación!!!”
Juntos, los Hoyt no solo compiten en maratones, sino que también acuden a tours de charlas motivacionales, difundiendo su inspiración a todo tipo de audiencias en todo Estados Unidos.
¿Qué te ha parecido? Desde luego indiferente no creo que te haya dejado, a mi desde luego me parece una de las mayores demostraciones de amor que he visto en mi vida… de dedicación, de tesón, de esfuerzo…
Poca gente estaría capacitada para realizar esas duras competiciones deportivas, pero Dick el padre pudo… y encima con su hijo, tirando de él, por amor a él… fue su gran motivación, quiso hacer feliz a su hijo, hacerle la vida lo más normal posible, e hizo todo lo que tuvo en su mano para hacerlo. A eso lo llamo yo Éxito.
Espero que lo que has leído, y el video que tienes a continuación, te de la fuerza necesaria para hacer lo que te propongas ¡Puedes con todo!

Gracias Vicente. Por favor, no te vayas muy lejos.



Ayer viernes en la madrugada, tras una existencia abrumadoramente exitosa volvió a casa Vicente Ferrer.

Desde aquí tan solo le queremos poner como ejemplo e inspiración de aquello a lo que está destinado el ser humano. ¡No tenemos limites!

Gracias Vicente.

No te vayas muy lejos.

Un abrazo fuerte desde la Factoría.

"Para mí, actuar es lo más importante, la última espiritualidad, y va más allá de la oración porque en tus actos buenos movilizas todo tu ser. La acción contiene en sí toda la filosofía, todo el universo y al mismo Dios. El espíritu y el corazón del hombre se conoce por sus acciones". Vicente Ferrer

¿Me ayudas?

¿Me ayudas a subir, a conseguir mis sueños? Tú me ayudas, yo te ayudo. Sin pedir nada a cambio. Porque sí. Porque me hace sentir bien. Porque tu éxito es el mío. Porque me siento útil, ¡por fin!. Por que ya se mi misión. Ayudarte a descubrir la tuya y ayudarte a conseguirla.

No recuerdo sensación tan gratificante como ayudar sin esperar nada a cambio. Lástima que no me pidan ayuda más a menudo. Por eso ya no espero a que lo hagan, ya la ofrezco yo.

¿Te puedo ayudar?

¿Que problema hay con pedir ayuda? ¿Por que no nos atrevemos a pedirla? ¿Qué nos da miedo?

Necesitamos ayuda, sin duda. Solos no podemos. Nadie puede hacer nada que merezca la pena solo. De echo la gracia esta en descubrir que solos no podemos. Juntos sí.

Un éxito no compartido no es éxito ni es nada.

No tengas miedo de pedir ayuda, lo más que pueden hacer es negártela. Nada más. Pero lo dudo. La gente quiere ayudar. Quieren ser útiles. Sentirse bien. Pero tampoco te decepciones, la gente aun tiene miedo, mucho miedo. Pero esto pasará. Miedo a que abusen de ellos, miedo a sentirse utilizados, miedo a que tu triunfes y ellos no, miedo a quedarse sin lo que te dan. ¿Nuestro mayor enemigo? : El miedo.

Pero ten cuidado con la ayuda que pides. No quieras abusar. Pide de corazón.

Pide la ayuda que buenamente te puedan y quieran prestar. Y sobre todo da las gracias. Se agradecido, siempre y por todo.

No prives a los que te quieren y a los que no, de poder ayudarte, de hacer suyo tu éxito, de compartirlo contigo. Están deseosos de poder hacerlo. En la medida en que cada uno pueda.

Un éxito compartido es un éxito mayor.

Todo es más fácil cuando te ayudan. Pide ayuda y la tendrás.

Deja fuera orgullos estúpidos y falsas apariencias de autosuficiencia que nos impiden pedir ayuda y progresar. El éxito y cualquier cosa en la vida que merezca la pena tener o ser, ha de ser compartida.

Ya lo dijo Napoleón: “Nadie es una isla”

Hoy por ti y mañana, -si tu quieres- por mi. No te voy a pedir nada a cambio. No quiero que me des nada que no quieras darme. Ya me lo darás cuando quieras hacerlo y si es que quieres. De manera desinteresada, solo por y para mi bien. Entonces lo querré. Antes no. Yo haré lo mismo contigo. No hay obligaciones ni compromisos de ningún tipo, ni prisa ninguna. No te voy a juzgar por lo que hagas, me ayudes o no.

Imagina un mundo en donde nos ayudásemos unos a otros a conseguir nuestros sueños. No habría sueño que no pudiese realizarse. Ni mayor felicidad posible. Algun día llegará.

Pide ayuda a Aquel que es más grande que tu y que yo, lo llames como lo llames, a Aquel que a diferencia tuya y mía, todo lo sabe y todo lo puede. Pídele y espera, no fuerces nada. Limítate a estar atento y a aceptar con agradecimiento lo que se te da.

Y sobre todo ayúdate a ti mismo, no te pongas barreras ni limites. Date lo mejor de ti mismo. Trátate con cariño, como a tu mejor amigo. Eso es lo que eres de ti mismo. No repares en esfuerzos, ni te ofrezcas excusas. No permitas tampoco que otros te retrasen.

Y da sin medida. Lo que das lo recibirás. Lo que recibes, lo has de dar o se perderá. Compartir lo que somos y tenemos es nuestra razón de ser. Y la razón de ser del propio Universo, del que vemos y del que no vemos.

Cuando das tienes más y no menos, lo que no das se estanca y se pierde.

“Creo que he aprendido que la mejor manera de levantarse uno mismo es ayudar a otra persona”.

“Mi vida es solo importante si puedo ayudar a muchos. Si mi vida es para mi y mi seguridad, entonces no la quiero. Mi vida es para la gente. Esa es mi filosofía”.

Sal hoy al mundo y mira a ver como puedas ayudar y como pueden ayudarte.
Feliz jornada.

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