Audita tus pensamientos

lunes, 26 de octubre de 2009

Una vez escuche, que en un día normal teníamos más de 60.000 pensamientos iguales en un 99% a los del día anterior, si esto es cierto, nuestro pensamiento es básicamente redundante, por lo que se va deteriorando poco a poco.
Francamente jamás me había planteado el número de pensamientos que fluían por mi cabeza diariamente, y la cifra total me pareció mareante
Aún así, creo que existe un grandísimo dato para la esperanza, que ese 1% significa que hay 600 nuevos pensamientos, lo que a mi modesto entender es una cifra que bien aprovechada nos puede dar grandes réditos en nuestra vida.
Creo que si de esos 600 pensamientos volvemos a efectuar un corte y decimos que vamos a canalizar el 1% de estos, es decir, solo 6, a nuestro proyecto de mejora personal, a cimentar nuestra travesía hacia el éxito, habremos dado un grandísimo paso en la consecución de nuestros logros.
Si extrapolas esos datos, por ejemplo, a un añito, verás que la cifra es importante, por lo que se trata de saber que poquito a poco y sin mucho esfuerzo por nuestra parte podemos ir enderezando el rumbo de nuestra nave "mental" hacia la tierra deseada.
Únicamente te he hablado de "enfocar" un 0,1% de nuestros pensamientos diarios, si llegásemos a alcanzar el 1% de estos, orientados al objetivo, con positivismo, con seguridad sobre nuestras capacidades, el beneficio personal que obtendríamos creo que sería inimaginable.
Esta avalancha de datos y porcentajes he querido dártelos pues mi intención es la de concienciarnos que debemos buscar la "excelencia mental" entendiendo por ella el manejo acertado de nuestra mente, el ser conscientes de nuestros pensamientos, ya que las creencias bien dirigidas nos ayudarán a conseguir el éxito, la felicidad.
Debemos tener nosotros la manija de la situación, la llave que abra o cierre la puerta a nuestros pensamientos, el control máximo de lo que pasa por nuestra cabeza, es la única forma de no ir a la deriva, de poner un rumbo y variarlo solo cuando nosotros lo deseemos.

¡Que tengas buen día!

El día de la marmota

sábado, 24 de octubre de 2009

No se si has visto esta peli, la pusieron hace poco. Aquí en España que somos expertos en cargarnos los títulos de las películas al traducirlos, la llamamos "Atrapado en el tiempo", y en esta ocasión acertamos.

Más o menos se trata de un periodista amargado y desencantado de la vida que va a cubrir un reportaje en un pueblecito americano que celebra la tradicional fiesta del día de la marmota.

El caso es que cuando despierta después de pasar su primera noche en el pueblo se da cuenta de que ha amanecido en el mismo día 2 de octubre y así una y otra vez.

Al principio se aprovecha de la situación de mala manera, luego acaba desesperado de vivir siempre lo mismo, hasta no poder más y se suicida de mil maneras diferentes. Hasta que al final opta por aprovechar el tiempo y dedicarse a hacer el bien, cuando hace esto consigue por fin despertar en el día siguiente.

La película tiene miga.

¿No estás cansado de vivir siempre el mismo día, las mismas cosas, las mismas experiencias una y otra vez?

Es lo que nos pasa a todos y cada uno de nosotros, la única diferencia radica en que los acontecimientos que vivimos parecen ser diferentes unos de otros pero si los miras bien quizás solo cambien los personajes, el lugar, el decorado y el momento pero las mismas cosas se suceden una y otra vez, y así seguirán pasando hasta que aprendamos de que va esto que llamamos vida. Hasta que aprendamos la lección.

Diferente pareja pero la misma historia, diferente empresa pero la misma historia, diferentes amigos pero la misma historia, diferente momento y lugar pero la misma historia.

Cada día será el mismo con pequeñas variaciones hasta que te des cuentas de que solo hay un camino que nos saque de este bucle en el tiempo, de este aprisionamiento del día a día que nos hace caer frustrados en la rutina y el aburrimiento.

Pasaremos de día, el mismo día que decidamos ser felices de una vez por todas, sin concesiones al resentimiento, al ataque, a la culpabilidad, a la pelea, al sufrimiento, a la envidia, a los celos, a la pena y al miedo.

Entonces entraremos en un nuevo día.

Cada día que abres tus ojos y te levantas de la cama es una nueva oportunidad para pasar de día, para no repetir los mismos errores que te tienen anclado y atrapado en el tiempo. Una nueva oportunidad para no caer ante la tentación del ataque a tu prójimo, del odio, del miedo y la pena. Una nueva oportunidad para decidirte por el amor, el perdón, la paz, la alegría y la comunicación con tú prójimo.

Viviremos cada vez el mismo día hasta que dejemos de cometer los mismos errores una y otra vez. Parecen días diferentes porque nos auto engañamos con un supuesto paso del tiempo, envejecemos y las personas y los sitios varían de forma o aspecto, y esto nos hace pensar que son cosas diferentes, pero una y otra vez nos pasan las mismas cosas y volvemos a cometer los mismos errores, las mismas reacciones y la misma respuesta errónea.

Y así será hasta que optemos por cambiar de respuesta y optemos por la respuesta acertada ante cualquier situación, que no es otra que el amor hacia todas la cosas, la compasión hacia el prójimo, el perdón de toda supuesta ofensa y la alegría de ser y vivir.

Permanecer atrapado en el tiempo es cosa tuya. Nada ni nadie te retiene donde no quieras estar. Es tu decisión cada vez que respondes una y otra vez de la misma manera ,sin amor, ni perdón, con resentimiento, con culpa y sin compasión.

La vida, tu vida no tiene porque ser así. Tienes el poder de decidir que hacer con ella. Tienes el poder no solo de elegir tu respuesta a cualquier hecho, sino que tú eres el creador de tu propia experiencia. Decídete por aquello que sabes que es lo correcto, que no es otra que aquello que te hace sentirte bien contigo mismo, con el prójimo, con el mundo y con la vida.

Nadie pretende hacerte daño y en verdad nadie puede hacértelo, tan solo están equivocados. Se compasivo con ellos pues no entienden que el ataque no es la solución sino el problema. Creen que la vida está en su contra y no se dan cuentan de que son ellos los que están en contra de la vida. Pero tu empiezas a entender, así pues, se compasivo para con quien aun no ha entendido nada. Ya lo hará. Todos lo haremos. A su debido tiempo.

El único fin del tiempo es este, darnos la oportunidad una y otra vez hasta que elijamos la respuesta correcta. En verdad no puedes fracasar, el éxito está asegurado, solo es cuestión de tiempo. Pero tu puedes hacer mucho, lo puedes hacer todo para pasar de día.

Solo tienes que elegir la respuesta que te dará el éxito.


¿Te gusta el fútbol?


A mi no me gusta verlo pero si jugarlo, aunque lamentáblemente hace muchos años que no juego y ahora tal como tengo el menisco se presenta un tanto complicado mi vuelta a los terrenos de juego.

Tampoco lo hecho de menos pues ya viví mis tiempos de gloria en el colegio jugando con algunos que luego se hicieron profesionales.

Hoy no te quiero hablar de fútbol, te quiero hablar como hacemos siempre por estos lares, del éxito y de alguien que lo encarna casi a la perfección. Raúl Gonzalez, delantero del Real Madrid, como seguramente bien sepas.

Si eres seguidor de este blog sabrás que no somos idólatras de nadie, pero que mejor manera de exponer nuestras ideas y creencias alrededor del éxito que un buen ejemplo. Y Raúl es un excelente ejemplo de hombre de éxito.

Te invito a que te fijes en él cuando esté jugando, siempre, absolutamente siempre en los largos años de carrera que ya lleva jugando, lo ha dado todo en cada partido, le verás concentrado al máximo, no perdiendo de vista el balón en ningún momento, aun siendo delantero no duda en bajar a defender, aun al ir perdiendo jamás tira la toalla, nunca juega sucio, rara vez se queja pese a ser mil veces pateado, siempre corriendo, siempre queriendo balón, buscando la responsabilidad, con visión de juego, centrado en el gol y en la victoria, hasta el último minuto, hasta el último suspiro, sin darse por vencido.

Hombre de equipo, reparte juego y no busca solo su gloria sino la del conjunto del equipo. Un gran tipo este Raúl, un claro ejemplo de homo exitosus.

Es un caso atípico, hasta sus más enfervorecidos rivales hablan bien de él, es admirado por los suyos y por sus contrarios, nada se le puede reprochar, es un referente como jugador y como persona.

Ha sido maltratado, vilipendiado y hasta jubilado prematuramente, pero amigos, el sigue ahí, en lo mas alto año tras año, luchando, peleando, dándolo todo de si mismo.

Siempre pase lo que pase se puede contar con él.

No tiene el mejor cuerpo para el fútbol, ni la mayor velocidad, ni es el más alto, ni el más fuerte, ni el más guapo, pero pese a sus piernas torcidas y mil veces pateadas por defensas a los que finalmente sobrepasó, pese a su extraña manera de correr y su aparente torpeza, sin duda Raúl es el mejor.

Fuera de los campos, raro es oírle una palabra disonante, sin alardes, ni presunciones, siempre tímido, reservado, humilde, siempre positivo, respetuoso con su rival, no da nada nunca por ganado y por supuesto tampoco por perdido, es un autentico líder natural, se lo ha ganado a pulso durante no se cuantos años al pie del cañón. Trabajando duro para dar siempre lo mejor de si mismo y contribuir al máximo a la mayor gloria de su equipo.

Sin duda es un ejemplo dentro y fuera del terreno de juego, un ejemplo de juego limpio, de fe en la victoria, de mentalidad ganadora, de superacion de dificultades, de espíritu de lucha, de trabajo en equipo, de concentración, de claridad de propositos, de humildad, de sencillez y de trabajo duro.

Un gran tipo este Raúl.



Tu definición del Éxito ¿te atreves?


Como sabéis los que seguís este blog, en anteriores entradas he intentado dar definiciones de éxito que se aproximaban a mi percepción de lo que “debía ser”, o que contenían las características fundamentales de esa palabreja.


Dentro de La Factoría del Éxito, discutimos acerca del tema y ahora, pasados unos meses de reflexiones y aprendizaje, debo rectificar…

Intentar definir para ti, lo que es el éxito, ahora se me antoja por mi parte algo pretencioso y fuera de lugar, pues ¿quién soy yo para marcar tu camino?

Después de darle muchas vueltas, y muchas más que, imagino, le seguiré dando en el futuro, creo que somos nosotros los que debemos definir nuestro propio éxito, tan solo de esta forma podremos construir nuestro propio futuro de una forma estable, congruente con nuestra personalidad, valores y forma de ver la vida…

Piensa que lo que para ti puede ser un componente fundamental del éxito, para mi puede ser mi mayor veneno, me puede amargar la vida, por mi forma de ser…

Debemos ponernos el traje de druidas, experimentar y crear nuestra propia pócima mágica, solo de esta manera ¡alcanzaremos el éxito!

Para construirnos nuestra definición, debemos escuchar lo que surge de lo más hondo de nuestro ser, de lo más profundo de nuestro corazón, con la mente tranquila… en silencio, reflexionando, hablándonos con autentica sinceridad, sin prisas, pero sin pausa… siendo nosotros mismos.

Posiblemente sería un error si nos agarramos como una garrapata a las definiciones de éxito que maneja nuestra sociedad, pues para triunfar hay que hacer cosas distintas, para triunfar tienes que ser tu mismo, si no es así, a la larga te caerás solito… como todos los imitadores. No se puede ir “detrás de” , ¡tienes que crear tendencia!

Simplemente me voy a permitir comentar que en mi opinión, el éxito va estrechamente ligado a la felicidad y el amor a los demás, y que estos a su vez, se encuentran en el viaje, no en la meta, luego si a=b y b=c entonces a=c, es decir el éxito está en el día a día, en nuestro viaje, en tu trabajo, en tu vida, con tu mujer, tus hijos, amigos, compañeros… lo que conforme para ti el éxito, sus ingredientes ¡son cosa tuya!

Lo tienes muy cerca, alrededor tuyo, aunque no lo veas, casi lo puedes tocar, solo tienes que clarificar tu mente y ¡a por ello!

¡Que tengas buen día!

¿Qué haces leyendo esto? ¡Espabila!

miércoles, 21 de octubre de 2009

No, no pienses que estoy mal de la azotea… déjame que te explique por dónde van los tiros de hoy…

Siempre se ha dicho que todas las adicciones son malas para el organismo humano (y para el no humano, digo yo) y quizás en nuestro ansia de encontrar el camino, en conseguir que “la fuerza nos acompañe” muchas veces los arboles no nos permiten ver el bosque, o demasiada luz no nos permite disfrutar del magnífico paisaje que tenemos delante.

Esto viene a cuento, a que existen cientos de formas distintas para huir de la realidad, para escondernos de ese viejo amigo nuestro que es el miedo al futuro, a enfrentarnos a los muros que aparecen en nuestro presente, a darnos cuenta de cómo es nuestro propio mundo…
Unos se esconden detrás de bebidas espirituosas, alucinógenos y demás, los hay que se cubren con una manta de infantilismo para no ver y de esta forma regresar a su niñez y no afrontar así los desafíos que les envía la vida, otros… bueno habría mil ejemplos pero solo quiero referirme a un tipo de “droga”… los libros de autoayuda, de desarrollo personal.

¿Por qué digo esto? Simplemente porque uno puede volverse loco leyendo libro tras libro, intentando aprender más, conocer más, abarcar más, pero seamos consecuentes, no puede ser un habito eterno, uno debe formarse, pero también debe aplicar esos conocimientos por pequeños que creamos que son en su vida, alguien sabio dijo “Primum vivere deinde philosophari”, solo de esa manera podremos avanzar hacia delante en nuestro camino hacia al éxito ¡hay que vivir la vida!

El leer muchos de estos maravillosos libros, puede acabar por agotarnos mentalmente, e incluso puede ocurrir que nos enseñen la forma de resolver nuestros problemas por cien vías distintas, pero que se nos cree otro contratiempo grandísimo ¿Cuál elijo?

Primero será el método del gurú de la pócima mágica, luego el que te regala un trozo de kriptonita, luego…¡no eliges ninguno! Pasado cierto tiempo hay que ser consciente de lo que ocurre, que nos estamos engañando a nosotros mismos con más y más lecturas, hay que asimilar que quizás hay que leer menos y actuar más, que posiblemente con cualquiera de esas milagrosas formulas magistrales podamos resolver nuestro problema ¡ que hay que pasar a la práctica ¡yaaaaa!

Posiblemente, solo se trate de simplificar nuestros hábitos (te remito a una lectura de este blog acerca del tema), nuestra forma de vivir la vida, de ser eminentemente proactivos… de enfocarnos en pocos objetivos y de elegir una única forma de encarar los problemas, pero de elegirla con decisión y rapidez.

Nuestra determinación nos ayudará a llegar al objetivo, mucho más que cualquier consejo que recibamos de todas esas lecturas.

Creo firmemente que el que quiera conseguir el éxito, debe acabar siendo autodidacta en métodos y creencias, si unos lo hicieron… ¿Por qué no tú?

Focalizar

domingo, 18 de octubre de 2009
Para empezar, creo que lo más importante es saber de que estamos hablando ¿Qué es focalizar?

La definición que más me agrada o convence, por la fuerza que genera por si misma, de todas las que he podido encontrar, sería “Hacer que un haz de rayos luminosos, un haz de electrones, una onda sonora u otra forma de energía converjan en un punto común” Es decir, dirigir, orientar, encauzar pero…¡¡¡en plan atómico!!!


Creo que este es sinceramente uno de los grandes problemas a los que nos debemos enfrentar en nuestro viaje al éxito, ¿Cuántas veces comenzamos algo y antes de que termine ya lo hemos abandonado pues nos hemos “enfocado” en otra cosa? ¡El que esté libre de culpa, que tire la primera piedra!


Cuando esto ocurre, nos estamos estancando, estamos diciendo adiós a nuestro propio progreso personal, nos estamos acomodando, y jugando a empatar partidos no se suelen ganar campeonatos.

Es fundamental tener claro lo que queremos, hacia donde debemos ir… y tener determinación para alcanzar el lugar deseado…… debemos focalizarlos en un propósito bien definido.

Existen muchas actividades, que nos permiten enfocar bien nuestro tiro y de esta forma ir dando pasos positivos día a día, partido a partido, es la única manera de avanzar… podemos y debemos.


Te voy a hacer una pregunta: ¿A que cuando vas a iniciar un viaje a algún sitio, habitualmente miras por internet como llegar, el tiempo que hace, te informas de muchas cosas sobre el lugar, preparas la ropa más adecuada, e incluso los más previsores llevan hasta su propio botiquín? Pues bien, eso es enfocar… si lo haces para un viaje, ¿por qué no lo haces para el viaje de tu vida?¿no es mucho más importante?


Si vas dando pasos poco a poco, sin obsesionarnos con la meta, pero sin olvidarla, ni mucho menos, más fácil nos será llegar. El éxito no se genera en forma espontánea, ni por azar, es el resultado de esfuerzos conjuntos y simultáneos.


Estoy convencido que si realmente queremos, podemos… todos tenemos recursos ilimitados, unos posiblemente los tengan más desarrollados en unos campos y otros en los contrarios, pero si nos ponemos a escarbar sobre nuestra superficie, si realmente queremos encontrar esa luz que nos guíe en nuestra aventura, lo conseguiremos… encontraremos algo en que focalizarnos.


Quizás lo más importante para tener éxito, es descubrir tus talentos, desarrollar los talentos innatos que no usamos, amar lo que hacemos, trabajar con pasión, entusiasmo y fe, teniendo una mentalidad eminentemente positiva.


No quiero que erróneamente creas que encontrar esa luz que ilumina en el horizonte se consigue en dos días… seguramente tardarás bastante más, pero lo que si tengo claro es que buscando con tesón y paciencia, conseguirás encontrar otras luces, quizás sean simples luciérnagas, que te inspiraran, te motivaran y te irán acercando poco a poco a tu objetivo, pues como dijo Albert Einstein:


“Dios no jugó a los dados con el Universo”,
todo está entrelazado en la vida… ¿verdad?

Recuerda: " Tu puedes elegir"

jueves, 15 de octubre de 2009

Una de las cosas que mas nos impiden conseguir nuestros objetivos y sobre todo el principal de ellos que es Ser Feliz, es la falsa creencia de que no somos amos y señores de nuestro propio comportamiento, de la perspectiva y actitud con la que encaramos las circunstancias de la vida. Que somos como somos y punto. Que si nos tocan en determinado punto estamos condenados a reaccionar aun a sabiendas de que lo hacemos en nuestra contra, una y otra vez, pero que es algo superior a nosotros.

Que si somos así por nuestros padres, porque fui hijo único, que si por ser familia numerosa, que si por el colegio de curas, que si el colegio era laico, que si el país en el que nací, la educción que recibi, las experiencias de la niñez, los traumas de la pubertad, y los mil cosas varias que parece que conforman nuestra manera de comportarnos pese a quien le pese y sobre todo, pese lo que nos pese a nosotros mismos.

Conclusión: Soy una víctima resentida del mundo, de mi familia, de mi educación, de mis amigos, de mis enemigos, de mi profesión, de mi mujer, y de todas las circunstancias de mi vida.

Pues yo te digo que no, que no tiene porque ser así. Que quizás no lo sepas o nunca se te haya pasado por la cabeza la idea de que eres dueño y señor de tu vida y de la manera de encararla. Que quizás se te haya pasado la idea por la cabeza pero que hayas decidido que es mas cómodo echarle las culpas al mundo y abandonarte en los abrazos del victimismo y la complacencia. Pero yo te digo que no es así. Ser feliz es solo una decisión que elijes tomar o no tomar. Eso es todo.

Está en tus manos, es tu responsabilidad.

No te hablo de filosofías sino de puro pragmatismo. En esta vida puedes hacer dos cosas:

1-reaccionar según lo vivido en el pasado sin pensarlo dos veces, responder de una manera impulsiva y descontrolada de la que pasado un rato ya te estas arrepintiendo
o
2-tomarte dos segundos y en vez de reaccionar, actuar de manera proactiva, de manera que la respuesta al estimulo te sea favorable, te haga bien y no vaya en tu contra.

Ejemplo:
Tu jefe te echa abajo un trabajo que has realizado de manera concienzuda y además lo hace de manera grosera. Tienes básicamente 2 opciones:

1-te sientes atacado y ninguneado, pero tu orgullo te hace saltar y te enfrentas a él y como estás cabreado levantas la voz y te pasas dos pueblos. Resultado: A parte de llevarte un disgusto y de subirte peligrosamente la tensión, sobre todo Te acabas de crucificar a ti mismo. Quizas te quede poco tiempo en esa empresa.

2- Decides no sentirte atacado, ni ofendido, ves que él problema esta en él y no en ti. Te relajas y piensas que tu has hecho lo mejor que podías y los has defendido como mejor has sabido, él es el jefe, el manda finalmente y el se responsabiliza del éxito final del trabajo, así que una vez dicha calmadamente tu opinión, te levantas con tu mejor sonrisa y vuelves al trabajo. Resultado: te sientes bien, sin alteración ninguna, dispuesto a seguir con lo tuyo y además tu jefe si no es tonto valorará tu actitud y la forma de encarar la situación.

Lo que te quiero decir es que ante cualquier situación de la vida puedes hacer dos cosas o permitir que te afecte y te amargue o no permitirlo. Es tan solo una toma de decisión.

Nadie puede hacerte daño, nadie puede hacerte sentir mal, solo tu puedes sentirte dañado, solo tu puedes concederle a alguien ese poder sobre ti. Eres tú el que decide sentirse bien o mal. Eso es todo.

No me vengas con excusas, que si ese tío es un cabrón, que si es que va a por mi, que si esto que si lo otro. ¿Le vas a dar a nadie el poder de amargarte la vida?

Me puedas golpear, insultar o mofarte de mi, y me importará un carajo, yo decido como me sentiré en todo momento y como te voy a responder. He aprendido que si te respondo sin pensarlo, te haré daño y lo que es peor me haré daño a mi mismo. Yo no se como lo encajarás pero yo se que me sentiré mal al haberte seguido el juego y al haberte dado el mando y el poder sobre mi, pues has hecho de mi lo que yo no quiero. Pero yo decido. Y decido que hagas lo que hagas yo seguiré feliz, no te cederé el mando sobre mi estado de animo, sobre mi mente, sobre mi vida en definitiva. El mando lo tengo yo.

El saber esto es un rasgo determinante en hombres y mujeres de éxito. El ser dueños y señores de nuestro estado mental, no reaccionando de manera inconsciente e impulsiva a los estímulos recibidos es vital para un equilibrio emocional que nos hará disfrutar de la vida en vez de padecerla.

Tienes el control de tu mente y por lo tanto de tu vida. NO te engañes en esto, ni le des el mando a nadie que no seas tú. Si lo haces serás un desdichado eternamente, un resentido y una víctima lamentable y patética, en manos de todo aquel que se cruce en tu camino. No puede haber vida más triste que esa.

Tu puedes elegir. Tienes el poder de decidir en una dirección o en otra. Tómate tu tiempo para hacerlo. Recuerda que cada decisión por pequeña que sea determinará tu destino y tu forma de llegar a él. Decide ser dueño de tu mente, de tus reacciones, de tus actitudes. Decídete a favor de estar tranquilo, feliz y en paz. En ese estado mental te vuelves creativo y tus respuestas se vuelven proactivas y positivas y tú te sientes bien.

Decídete por sentirte bien en todo momento, de disfrutar cada instante, no olvides que pudiera ser el último. Decídete por no dejarte manipular. Decídite por no hacerte daño.

Decídete por ser feliz.

Atrévete a ser diferente

viernes, 9 de octubre de 2009
Es hora de tomar decisiones. De desmarcarse. De vivir como un valiente y no morir como un cobarde. De vivir plenamente y no morir lentamente.

Es hora de hacernos caso a nosotros mismos, dejar de embobarnos y alienarnos. Basta de hacer girar nuestras vidas en pos de cosas que en verdad solo importan a unos pocos. A los que pretenden manejar este mundo como una enorme fábrica en donde los grandes beneficiados son solo ellos mientras nos tienen contentos con unos pocos azucarillos.

Vale ya de dejarnos convencer por sonrisas falsas, falsos talantes, gestos fatuos y palmadas en el hombro mientras nos atan en corto.

Es hora pues de ser diferentes de lo que el mundo espera, de buscar nuestro propio y verdadero camino, aquel que nos hace sentirnos bien, plenos y felices. No tenemos más misión en este extraño mundo que ser lo más felices posible. ¿Acaso crees que tienes otra?.

Vale ya de vivir con miedo, siempre temerosos de algo, si no es de la crisis, es de la gripe A, la bajada de la bolsa, el paro, el terrorismo, la soledad, el que dirán, la enfermedad o la muerte. Vale ya de tanto miedo.

No tiene porque ser así. No importa lo que te digan, siempre encontrarán argumentos para mantenerte en tu puesto, firme y además agradecido y sin rechistar.

Son listos pero no pueden hacerte en verdad daño ninguno. Solo si tú se lo permites. Eres libre de vivir tu vida como tu alma te exija. No te hagas más el sordo, ni el ciego ni el tonto. Ve más allá de las simples apariencias, mas allá de bonitos decorados y vacíos discursos.

No agaches mas la mirada, con las manos en los bolsillos y encojido de hombros. Vive la vida con valor, alegría y en paz. Busca la unión entre los hombres, no juzgues a nadie hasta ponerte antes en sus zapatos. No guardes resentimiento ninguno, se te encostrará en el alma y solo hallarás sufrimiento y desdicha. Ese no eres tú.

Perdona, perdónalo todo. No tiene importancia. Echalo a un lado y traspón todo aquello que te impida ser feliz cada minuto de tu vida. Se agradecido a todo y por todo, gracias a la vida, al aire que respiras, a la puesta de sol, a la brisa marina, a la oportunidad de cada día y a cada sonrisa que recibas. Huye de todo sufrimiento, pese a lo que te hayan dicho, no es la manera de aprender, solo si así lo crees, pero no lo creas porque no lo es. La felicidad y la dicha no son el destino, son el camino.

Decide ver solo lo bueno, y eso es lo que verás. Se intransigente con esto, no des cabida a los malos pensamientos, solo te harán mal.

Acuérdate de preguntarte siempre ¿para qué?. No hagas nada que no te haga sentir bien.

No creo en mártires, ni en víctimas. Creo en hombres libres conscientes de una vez por todas de su poder de decidir. Hombres que despiertan de un largo letargo que no ha llevado a nada. Hombres dispuestos a cambiar las cosas, de una en una, de poco a poco. Sin más demoras.

No hay nada que perder y todo que ganar. Mira mas allá de las estrellas, y búscate en ellas. Busca la luz dentro de ti.

No escuches a derrotistas y fracasados, al contrario sonríeles y enséñales que ellos también pueden marcar la diferencia, solo han de atreverse. Ellos también pueden hacerlo. Pero tampoco insistas, no han de retrasarte en tu camino. Ellos tendrán su propia ruta que seguir.

Ayuda a todo aquel que te lo pida y si no te lo pide, ofrécete.

Imagina un mundo donde nos dedicásemos a ayudar al prójimo a conseguir sus sueños en vez de empujarnos los unos a los otros para ver si llegamos antes y nos quedamos con el premio. ¿Pero qué premio?

Aprende a darle valor a lo que en verdad lo tiene y recuerda que todo lo que tenga un precio ya no vale nada.

¿En verdad que necesistas? ¿No has aprendido aun que cuanto más tienes más lejos estas? ¿Cuando te vayas de aqui que te llevarás? Solo los buenos pensamientos y los buenos recuerdos, los gestos de amor, la gente a quien quisiste y te quiso. No podrás llevarte nada más. Ni falta que te hará.

Bendice al mundo con tu sonrisa, una mirada clara, serena y confiada. Bendice la vida con gestos de amor. Donde creas ver ataque ve una petición de ayuda. No estes a la defensiva, no puedes ser dañado. Nadie puede ganar nada con ello.Tu eres la vida misma. ¿Lo dudas?

No le das tanta importancia al cuerpo, no la tiene. Solo es un medio de comunicación. Tu no eres en verdad un cuerpo. Eres una mente que gobierna y usa un cuerpo para comunicarse, aprender y hacer el bien.

Pregúntate que haces aquí. Busca y halla la respuesta. No es cosa de chalados, porretas ni filósofos aburridos averiguar esto. En verdad no tienes nada más importante que hacer. Piénsalo bien.

Busca en ti aquello que es más grande que tú, que yo y que todo lo abarca. Dios, la Vida, la Verdad, el Amor, el Conocimiento o como quieras llamarlo. Pásalo bien, se feliz. Este es el éxito al que estamos abocados. Todos.

No nos demoremos más.

Cuídate mucho.


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