1. ¡ Duerme !. El mayor error que cometemos es el pensar que podemos funcionar con menos horas de sueño. Debemos mantener una rutina en este aspecto, en cuanto a horas de sueño y horarios. Dormir hará más por nuestro estado de ánimo y por una actitud positiva ante la vida que cientos de masajes relajantes u horas de gimnasio. Hagamos del irnos a dormir un ritual, un momento mágico que sabemos nos aportará muchísima felicidad. Piensa que hay gente que sufre problemas de salud debido a la falta de sueño... y sufren.
6. Simplifica tu vida. ¿Sabías que las mayores tasas de estrés no se dan por los problemas laborales o discusiones matrimoniales? El estrés más perjudicial es provocado por todas aquellas tareas pendientes de realizar que se quedan alojadas en nuestra cabecita y nos martillean cada poco tiempo. Simplifica, ordena, limpia… y lo creas o no ¡te sentirás mejor, pues la vida será más fácil de acometer, te podrás focalizar en lo importante y no en lo accesorio que molesta ¡ un montón! (te recomiendo la lectura de un post anterior sobre el tema)
8. Atrévete a decir no. Elimina las actividades que no son necesarias y con las que no disfrutas, ¡ya verás cómo el mundo sigue girando sin ellas! Nadie es imprescindible, ni tú, ni tú jefe ni nadie… Diciendo no a ciertas cosas o actividades, te sentirás mejor - “¡menudo peso me he quitado de encima” – además de ir conformando tu personalidad.
10. Encuentra tu santuario secreto y pasa tiempo a solas. Hay momentos que necesitas un descanso del frenético ritmo del mundo de hoy. Busca un lugar tranquilo cerca de su casa y conviértela en tu escapada secreta, donde puedas estar contigo mismo, donde te aísles de todo y de todos, donde medites, donde reces o reflexiones acerca de todo lo que te acontece y de lo que se te viene encima. Se necesita tiempo a solas para recargar pilas y reflexionar.
11. ¡Focalízate! .Haz una cosa a la vez, las personas “multitareas” son más propensos a tener presión arterial alta. No conduzcas hablando por teléfono, no contestes el email mientras hablas por teléfono… Un momento ¿No aparece el teléfono por todas partes? ¡Olvídate de él! ¡”Castígalo” a una determinada franja horaria”! Permíteme un consejo, a mi me suena solo una vez, si lo oigo bien y si no pues ¡también! Y entre tú y yo… ¡el mundo no se ha hundido!
12. ¡Desconecta! Olvídate de la tele, la radio, e internet por algún tiempo, verás que esquivas con habilidad las malas noticias, las páginas de sucesos y ¡no pasa nada! Intenta hacer la prueba al menos durante una semana y verás que puedes hacer muchas otras cosas que te encantan y que te aportan positivismo.
13. Dedícate a los demás. Las personas felices son más proclives a ayudar a los demás, y ayudar a otros aumenta su felicidad. Un estudio reflejó que el trabajo de voluntario en alguna asociación, mejora tu bienestar: incrementa la felicidad, la sensación de satisfacción y control sobre tu vida, la autoestima, la salud física y aleja la depresión.
14. Cuida tu alma. ¿Sabes que según diversos estudios las personas espirituales o religiosas son más felices y resilientes ante las crisis? La fe da sentido a la vida, y tener un propósito también por lo que cultiva tus creencias, tu espiritualidad – que no quiere decir en sentido estricto tu religiosidad, - se puede ser espiritual o religioso, o ambas cosas - y aumentarás tu felicidad.






1 comentarios:
Si asi es.
cuano haces lo que te gusta y te focalizas vives intuitivamente
necesitas un rato intuitivo cada dia
cuando eres intuitivo eres invencible
Publicar un comentario en la entrada